Sopa de espinacas

No estoy muy convencido de estar haciendo lo correcto al compartir esta receta. Y no porque quiera guardármela para mí; no, no es eso. La primera vez que la improvisé sobre la marcha como una forma nueva de darle salida a la bolsa de espinacas que habíamos comprado para cenar a mamá le encantó. Tengo que reconocer que su criterio culinario parece flojear últimamente, así que no sé si fiarme de sus halagos.

El caso es que pasaron las semanas y mi envejecido cerebro borró por completo la lista de pasos que había seguido para llegar hasta aquel resultado tan aparentemente delicioso. Quería recuperar la receta para guardarla para otra ocasión, así que me animé a hacer un segundo intento, con tan mala suerte de que quedara bastante regular. Hasta donde yo recuerdo seguí más o menos los mismos pasos, y mamá tampoco advirtió diferencias significativas entre una y otra elaboración.

Así pues, aquí os dejo la receta misteriosa. Podéis probarla y me contáis después qué os ha parecido. A lo mejor vosotros descubrís dónde está el punto negro que necesita mejorar para recuperar el éxito original.
Continúa leyendo Sopa de espinacas