Bol de natillas de chocolate y plátano

Natillas de chocolate y plátano sin azúcar

En casa no somos muy partidarios mamá y yo de proponer equivalentes saludables a productos que habitualmente no lo son. El mensaje que lanzamos a los niños ofreciéndoles de continuo helados, galletas o postres sin azúcar puede resultarles confuso. Preferimos centrarnos en alimentos frescos. Ahí no hay lugar para el error. Por eso, ahora que hemos encontrado nuestra frutería de confianza, no es de extrañar que el chico que nos atiende se sorprenda de que repitamos compra de varios kilos de fruta al menos un par de veces por semana.

No obstante, a nadie amarga un dulce, y de vez en cuando nos gusta probar. Comprar un día un helado por «San Porquesí» o cocinar un postre casero original un martes cualquiera de julio nos sirve para alejar dos fantasmas nutricionales: Por un lado, aquel que asocia inevitablemente cualquier día especial a la comida lechona. Por otro, el sentimiento de prohibición que tan a menudo termina despertando en los niños un deseo ansioso e irrefrenable por devorar hasta a escondidas aquellos dulces que normalmente sienten como vetados.

A pesar del ritmo al que consumimos la fruta, el calor estival juega a veces en nuestra contra. Quizá hayamos atravesado un par de días más del lado de la nectarina y la sandía, y dos de los plátanos de la docena que compramos el lunes llegan al jueves agonizando en la cesta de la fruta. En ese caso, una receta dulce de aprovechamiento como la de hoy acude siempre al rescate. Nos vale un simple batido de leche y plátano, pero también podemos aprovecharlos para darle consistencia a un helado casero de fruta congelada batida o a unas natillas.

Natillas de fruta sin azúcar las hemos probado en varias ocasiones. De papaya o papayón, de caqui… Pero el resultado que más nos gusta, sin lugar a dudas, es el de esta versión con plátano. Es cierto que mantienen un regusto bananil que quizá no agrade a quien reniega del plátano como nuestra amiga Natalia, pero el conjunto nos parece el más aproximado a lo que uno espera cuando se come unas natillas de chocolate.

La lista de la compra

Para un bol mediano de natillas necesitamos:

  • 2 plátanos bien maduros. No hace falta que estén negros y pochos. Con que empiecen a mostrarse blandos con ese color de los de la foto de cabecera es más que suficiente.
  • 120 ml de leche entera de vaca.
  • 2 cucharadas de cacao desgrasado sin azúcar en polvo.
  • 1 cucharada de gofio de maíz.
  • ½ cucharadita de algarroba.
  • 1 pizca de aroma de vainilla.

El camino a la perdición

El asunto no tiene ningún misterio:

  1. Pelamos los plátanos y los incorporamos a un vaso de batidora junto con el resto de los ingredientes.
  2. Lo batimos todo junto hasta que quede una textura bien líquida pero densa, sin grumos. ¡Y a comer!

El truco final

Podemos comer las natillas frías o a temperatura ambiente. Cuanto más calientes las degustemos, más vira el sabor desde el de la natilla hacia el de un chocolate a la taza.

Un buen puñado de frutos secos tostados o al natural les quedan que ni pintados. Podemos añadirlos a la mezcla o incorporarlos por encima después al servir para dar un toque crujiente. Lo mismo vale para un puñado de semillas: sésamo, lino, chía, cáñamo…

2 comentarios en “Natillas de chocolate y plátano sin azúcar”

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