Calendario de desarrollo normal

No estamos siendo justos con nuestros bebés. La consulta de pediatría está jalonada por carteles exigiéndoles que a los 3 meses se hayan encontrado los pies; que a los 4 y medio se mantengan más o menos sentados; y que a los 6 muestren interés por la comida y se lancen en ataque suicida a por las viandas que llenan nuestro plato. ¿Pero qué pasa con los padres? ¿Es que no se espera nada de nuestro desarrollo como tales?

Quizá aún no hayan llegado impresas hasta vuestro centro de salud, así que os dejo aquí una pequeña guía que el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha desarrollado de la mano de la Organización Mundial de la Salud para que padres y madres españolas podamos corroborar que nuestra evolución psicomotriz tiene lugar dentro de unos márgenes que podamos considerar normales.

A los 15 días de paternidad o maternidad, un progenitor debería ser capaz de desbloquear la pantalla del móvil utilizando la nariz.

A los 3 meses de vida de su retoño, un padre estimulado correctamente por su bebé podrá enviar una respuesta sencilla de WhatsApp con un «Sí» o un «No» sin ayuda de las manos.

A los 6 meses, una madre que esté entre los percentiles de maternidad considerados normales tendría que poder buscar un vídeo en YouTube sobre cómo utilizar un aspirador nasal para bebés, ponerlo en marcha a pantalla completa, y saltar los anuncios utilizando únicamente órganos y apéndices situados de cuello para arriba.



A los 15 días
, un progenitor debería ser capaz de quitarse las botas sin soltar al bebé.

A los 3 meses, una madre a la que su bebé no haya malacostumbrado sabrá quitarse los calcetines con los pies mientras duerme al querubín en brazos.

A los 6 meses, un padre que haya desarrollado una relación correcta y suficiente con su figura principal de apego infantil no tendrá ningún problema en quitarse unos vaqueros skinny y ponerse el pantalón del pijama sin manos antes de tumbarse en la cama con su hijo aúpa en todo momento.



A los 15 días
, un progenitor se manejará como Pedro por su casa a la hora de abrir y cerrar puertas con los codos con 4 kilos de bebé entre las manos.

A los 3 meses, un padre alimentado a demanda que empiece a interiorizar los ritmos circadianos del hogar abrirá el cajón de debajo del horno de la cocina con el pie y podrá sacar una sartén y llevarla hasta la encimera sin despertar a sus 7 kilos de querubín dormido sobre el antebrazo izquierdo.

A los 6 meses, una madre que tenga al día su cartilla de vacunación podrá abrir el portón del portal y los 3 pestillos de la puerta de casa cerrados con llave al tiempo que acarrea 12 litros de leche, y mientras 10 kilos de amor chillan en su oído que quieren teta y la quieren ya.



A los 15 días
, un progenitor que esté disfrutando sus dos primeras semanas de baja deberá ser capaz de recordar al menos una vez al día que tiene que lavarse los dientes.

A los 3 meses, una madre que esté realizando sus ejercicios de psicomotricidad fina a diario podrá normalmente cepillarse los dientes mientras entretiene al bebé tumbado sobre el cambiador.

A los 6 meses, un padre que no presente ningún retraso en su desarrollo normal tendrá que lograr completar correctamente sus dos minutos de higiene bucodental mientras sujeta sobre la cadera los 15 kilos de su hija mayor, al tiempo que hace tope con su otra cadera a medio metro del lavabo para que el bebé no sufra una caída al vacío de 120 centímetros desde el cambiador.



A los 15 días
, un progenitor podrá aguantar con relativa tranquilidad hasta alrededor de 10 minutos seguidos sentado a la mesa durante la cena.

A los 3 meses, una madre educada adecuadamente en la espera y la gestión de la frustración por su bebé habrá aprendido a completar una comida italiana con el susodicho al pecho sin hacerle la permanente al chiquillo con el tomate de la salsa boloñesa.

A los 6 meses, un padre ansioso por poder sentar a su hijo en una trona de una vez para que empiecen los juegos del hambre —en inglés, baby-led weaning—, habrá adquirido las competencias necesarias para poder devorar un bol de arroz tres delicias utilizando palillos con la mano izquierda mientras permanece sentado a 40 centímetros del borde de la mesa y de cualquier objeto susceptible de ser asido de pronto por sorpresa por el bebé que habita su regazo.



A los 15 días
, un progenitor corresponsable cualquiera tendría que ser capaz de cambiar una caca de bebé sin vomitar.

A los 3 meses, una madre cuyo desarrollo haya sido controlado adecuadamente por su pediatra tendrá la habilidad de retirar un body de cuello alto desbordado de heces hasta las axilas sin que un solo gramo de caca roce el cabello del bebé.

A los 6 meses, un padre a quien su bebé esté criando con la dosis correcta de disciplina positiva podrá limpiar y cambiar una caca de la cabeza a los pies en el pasillo de congelados de Mercadona mientras la hermana mayor aúlla que quiere ser quien pese los productos en la báscula de frutería, todo ello con tan solo las 3 últimas toallitas que restaban en el paquete.

 

Si notáis alguna desviación en cualquiera de los parámetros anteriores, es posible que debáis pedir cita con vuestro pediatra para que determine si necesitáis algún tipo de seguimiento más personalizado. Ya sabéis.

Anuncios

3 comentarios en “Calendario de desarrollo normal”

  1. jejejejej, exepcional entrada. Vaya que me he reído. Habría que completarla a más tiempo, tal vez hasta los 180 meses, jejejejjeej., incluyendo las vacunas contra la desesperación y demás trucos de padres de los que hablamos en alguna ocasión en @papásblogueros. Y obvio la compartiré en redes… saludos

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s