Pasta con salsa dulce de cebolla y manzana

Pasta con salsa de manzana y chips de verdura

Cuando cocinar se convierte en una obligación diaria no es difícil que terminemos encontrándonos ante algo parecido al bloqueo del escritor. «¿Qué pongo hoy para comer…?». Por fortuna, la cocina nos brinda recursos mucho más socorridos que la pluma a la hora de salir del apuro. Los más sencillos e inmediatos son probablemente los platos comodín, aquellos que admiten que les pongamos encima prácticamente cualquier cosa para obtener un resultado, como mínimo, comestible. Pasta, arroz, pizza, huevos revueltos, empanadillas, croquetas… No le hacen ascos a casi nada.

Eso conlleva un problema menor, como es el hecho de que resulte difícil repetir aquel menú que resultó espontáneamente delicioso y que nos inventamos en diez minutos con los restos que pudimos rescatar del fondo de la nevera un domingo a última hora. Me sucede habitualmente con la pasta, para la que me invento salsas y aliños que, pasado un tiempo, soy incapaz de recordar. Por eso dejo aquí de vez en cuando anotada alguna receta que nos gustó especialmente, por si en uno de esos días de atasco culinario nos sirven para echar mano de ellas y comer algo decente.

La pasta que os propongo hoy bebía de la misma fuente de inspiración que la pizza que tuve que inventarme un día para aquel #amimanera de @Madresfera: mi tierra burgalesa. Aquella reineta de Caderechas se quedó esta vez, eso sí, en manzana roja madrileña, pero la esencia de la combinación de sabores seguía siendo la de esa fruta ácida y dulce pochada despacito con una buena cebolla horcal burgalesa y una zanahoria de la huerta del tío Julio.

La lista de la compra

Para 2 personas y media necesitaremos:

  • 150g de pasta.
  • 1 zanahoria. No hace falta que sea particularmente grande, pero cuanto más gruesa, mejor quedarán los chips.
  • 1 cebolleta grande. Ya que no vamos a utilizar una cebolla horcal burgalesa, buscaremos al menos un variedad de sabor suave y ligeramente dulce.
  • 1 manzana roja. ¿Por qué? Pues porque es la que teníamos por casa el día que se me ocurrió la receta. Idealmente, me habría gustado utilizar una reineta de Caderechas, una variedad de manzana increíble.
  • ½ pimiento rojo asado. Podemos usar pimientos de lata —en cuyo caso seguramente habría que usar alguno más— o, idealmente, asarlo nosotros en casa. No tiene sentido asar medio pimiento solo, pero es una operación que podéis hacer aprovechando cualquier otra ocasión en que pongáis el horno; o podéis asar varios pimientos a la vez en una bandeja mientras se hacen los chips de verdura. Marujismo, por ejemplo, os cuenta lo fácil que es. La diferencia de sabor es abismal.
  • 1 puñado de nueces ya peladas.
  • 1 puñado de pasas.
  • 2 dientes de ajo grandecitos.
  • ½ cazo sopero de vodka, que en este caso no es burgalés, sino polaco. Es un regalo habitual de nuestro amigo Szymon cada vez que viene de visita y, como no somos muy de beber, lo usamos para cocinar. Y qué pena me da que no sea más fácil encontrar vodka polaco en España, porque son muchísimo más aromáticos que las marcas populares aquí y le dan un sabor estupendo a los sofritos, a un flambeado…
  • Aceite de oliva virgen extra.
  • Sal.

El camino a la perdición

  1. Picamos la cebolla y la manzana pelada en trozos medianamente pequeños. Como vamos a triturarlo después, no hace falta que nos rompamos los cuernos para cortarlo muy fino.
  2. Ponemos un poco de aceite de oliva en una sartén amplia y pochamos ambos ingredientes muy tranquilamente hasta que empiecen a adquirir un tono dorado. Podéis esperar 10 ó 15 minutillos para añadir la manzana, que tarda menos en cocinarse que la cebolla.

    Sofreímos manzana y cebolla

  3. Precalentamos el horno a 180 ºC. Mientras adquiere temperatura, aprovechamos para preparar los chips de verdura.
  4. Lavamos y secamos muy bien la zanahoria y la cortamos en rodajas finas. No hace falta pelarla si la hemos dejado bien limpia. Pelamos y fileteamos también los dientes de ajo.
  5. Cubrimos la bandeja con un papel de horno y lo pintamos con un poco de aceite de oliva. Repartimos por encima las rodajas de zanahoria y las láminas de ajo intentando no amontonarlas y las pintamos ligeramente también con aceite.

    Repartimos la zanahoria y el ajo fileteado por toda la bandeja

  6. Horneamos las chips de zanahoria y ajo durante 20 minutos o hasta que veamos que empiezan a tostarse. En función de lo bien que hayáis secado la verdura, del grosor de las rodajas y de la potencia y altura de vuestro horno, es posible que en mucho menos tiempo ya estén listas, así que hay que mantenerlas vigiladas. A medida que vayan estando, podemos ir sacándolas y poniéndolas sobre un papel secante que absorba el posible exceso de aceite y evitar que pierdan la textura crujiente. Reservamos.

    Dejamos que los chips se sequen para que queden crujientes

  7. Volvemos a nuestra cebolla y manzana pochadas. En cuanto empiecen a dorarse, ponemos el vodka en el cazo sopero y lo apoyamos unos segundos sobre la sartén. Cuando esté caliente, lo prendemos con cuidado y lo vertemos sobre la sartén para que flambee la cebolla y la manzana mientras arde el alcohol del licor.

    Cebolla y manzana pochadas

  8. Una vez quemado o evaporado el alcohol, retiramos del fuego, pasamos todo al vaso de la batidora y lo batimos hasta que quede bien fino. Vamos añadiendo agua poco a poco y batiendo hasta que la salsa adquiera la densidad que nos guste. Corregimos de sal.
  9. Picamos las nueces en trozos chiquitines y cortamos el pimiento asado en tiras.

    Nueces picadas y chips de ajo

  10. Una vez listo el resto de ingredientes, cocemos la pasta al dente siguiendo las instrucciones del fabricante y escurrimos bien. Con eso lo tenemos ya todo listo para servir.
  11. Ponemos la pasta en el plato y la regamos con un buen chorro de salsa. Repartimos por encima las tiras de pimiento, la nuez triturada y las pasas, y rematamos con los chips de verdura en el último momento para que la salsa no los reblandezca.

    Pasta con salsa dulce de cebolla y manzana

El truco final

Para que los chips de verdura queden crujientes es importante que no estén amontonados unos encima de otros y que todos estén pintados con un poquito de aceite. Si los mojáis demasiado, tampoco saldrán bien del todo. Como no todos tenemos un pulverizador de aceite en casa y pintarlos con brocha es complicado si queremos que queden bien colocados sobre la bandeja, nosotros usamos otra alternativa: ponemos las rodajas en un bol de tamaño adecuado, añadimos una pizca de aceite, y removemos bien hasta que toda la verdura quede más o menos uniformemente pintada con el aceite. Solo entonces la repartimos sobre el papel de horno.

Si no tenéis un horno pequeño que podáis usar para elaboraciones breves como la de los chips, podéis aprovechar la hornada para tostar, por ejemplo, una bandeja de frutos secos. Nosotros hemos empezado a hacerlos hace poco y ahora nos preguntamos cómo demonios tuestan las almendras en la industria para que tengan un sabor tan diferente. También se pueden asar manzanas o pimientos, o cualquier otra cosa que se pueda ir consumiento poco a poco durante varios días.

Si la salsa se ha enfriado demasiado al añadirle agua, siempre podéis calentarla un poco de nuevo en un cazo antes de ponerla en el plato. No es agradable comer un plato caliente de pasta recién hecho y que la salsa esté fría.

2 comentarios en “Pasta con salsa de manzana y chips de verdura”

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