Tortilla de puré

Tortilla con crema de calabacín

Cuando digo que en esta casa no se tira nada es que no se tira nada. Nada de nada. ¿Han sobrado esas dos últimas cucharadas de puré de calabacín que quedan en la cazuela y no quiere nadie? ¿Te apetece lo mismo apurar la crema de zanahoria que recibir un balonazo en tus partes pudendas?  Ningún problema. Las ponemos en una tarrina y las guardamos para combinarlas en una receta facilísima para una cena rica y saludable.

Una de las pequeñas desventajas de nuestra aplicación del baby led weaning en casa es que nunca estamos seguros de qué ración ponerle a nuestra hija en el plato. No es raro que termine «robándonos» parte de nuestra comida, como también es frecuente que deje tres cuartos encima de la mesa o que termine chupando la vajilla cuando acertamos con la tecla del menú que más le gusta esa semana.

Nos encontramos por eso a menudo con pequeñas cantidades de comida que, una vez terminado el postre, no tenemos la más mínima gana de terminar. A veces se lo guardamos para la siguiente comida, porque no es raro que más tarde le apetezca lo que antes no había querido ni ver. Otras veces lo incorporamos en nuestra siguiente receta como ya os he contado que hemos hecho en otras ocasiones.

Con el puré sobrante se me ocurrió un día darle una vuelta a los clásicos revueltos de huevo con verduras y probar a hacer una tortilla francesa que incorporara algunos vegetales a la cena familiar. El puré le da a la masa algo más de esponjosidad y un sabor sorprendente en una simple tortilla francesa. A las chicas de casa les encanta.

La lista de la compra

Ingredientes de una tortilla con puré de calabacín

  • 2 huevos frescos por persona.
  • 1 ó 2 cucharadas de puré por persona. En esta época del año el puré que más habitualmente utilizamos en esta receta es el que hacemos con calabacín y patata —y algo de sofrito de cebolla para empezar, claro—. Es temporada de ambos en la huerta del tío Julio y tenemos que buscarle todo tipo de salidas a nuestro cajón lleno de calabacines. Podéis probar con cualquier otra clase de puré de verdura. Nosotros lo hemos hecho igualmente con uno de zanahoria, que también acaban de estar de temporada, y queda tan bueno como el original.
  • Aceite de oliva.
  • Sal.
  • Pimienta.

El camino a la perdición

  1. En un bol pequeño vamos batiendo los huevos de dos en dos. Cuando lo tengamos listo, incorporamos un par de cucharadas soperas de puré, una pizca pequeña de sal y un toque de pimienta.
  2. Volvemos a batir hasta que la mezcla sea uniforme. Es importante que el puré o la crema que utilicéis sea más bien líquida que espesa. Si os gustan como a mí las lentejas guisadas con poco caldo y hacéis un puré con ellas, por ejemplo, seguramente no sería apropiado para esta receta.
  3. En esa sartén que tenéis escondida debajo del horno para los pescados especiales y las tortillas que no pueden pegarse, añadimos un poco de aceite de oliva y esperamos a que esté bien caliente. Cuando veamos que está listo, bajamos un poco la intensidad del fuego y añadimos el huevo exactamente igual que si fuéramos a hacer una tortilla francesa normal.
  4. Podéis terminar la tortilla como más os guste. Yo os aconsejo que le hagáis como mínimo un doblez para que quede más jugosa. Si dejáis que se haga entera como un crepe, lo más probable es que sea algo más seca. Es la mar de mona si os queda bien redondita, eso sí.

El truco final

Para completar el plato, podéis espolvorear un poco de queso rallado por encima de la tortilla. No os paséis, tiene que ser una tortilla con un poco de queso, no queso con un poco de tortilla.

Si utilizáis una crema fina de calabacín y patata, veréis que la tortilla adquiere algo del tono tostado y del sabor del calabacín a la plancha. ¡Nos encanta!

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4 comentarios sobre “Tortilla con crema de calabacín”

  1. Buf, yo ya tengo complejo de “perro” de tantas sobras que me como… afortunadamente parece que voy dando con la cantidad correcta y como mucho son dos cucharaditas que entran aunque sea haciendo de tripas corazón.
    Los que no hacemos BLW “puro” -es decir, que recurrimos a los famosos purés con carne/pescado aunque también ofrezcamos trozos- tampoco sabemos muy bien qué cantidad dar de comer a nuestros bebés. Mi pediatra nunca me ha comentado nada al respecto a excepción del ya clásico medio litro de leche o lácteos al día.

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    1. Jajaja, yo en lugar de complejo de «perro» tengo complejo de abuelo, porque el papel de recogedor de «plingues» en casa siempre había sido para mi padre.

      Y tienes razón, para lo que cuento lo mismo da que sea BLW que no. Después de haberte comido un mango riquísimo de postre lo mismo da que te hayan sobrado tres cucharadas de puré de verdura que tres trozos de salmón a la plancha. Te apetecen lo mismo. Nada.

      ¡Un saludo, Estrella!

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