Helados de plátano, yogur, canela y chocolate

Helado de plátano con chocolate

Me gusta la fruta madura. Es más, no entiendo que haya a quien os guste comer la fruta aún verdecilla, con ese toque ácido que le pone a uno los pelos de punta. La razón de ser de la fruta es la dulzura y para eso se inventó. Toda fruta que se precie terminará su vida útil en una explosión de dulzor y zumo. Nada que ver con esos mazacotes secos y crujientes que parecéis disfrutar comiendo algunos.

Con todo y con eso, hay un límite de madurez a partir de la cual incluso a mí me da cierto repelús comer un plátano. A veces ni siquiera es que estén particularmente maduros, sino simplemente que han sufrido los inconvenientes de ser una fruta tremendamente práctica para llevar en la mochila por si a la niña le entra hambre. Nos encontramos a menudo con plátanos en estado de «semiespachurrez» que ni siquiera cerrando los ojos soy capaz de comer. ¿Y qué hacemos con ellos? Desde luego no tirarlos. Aquí no se tira nada.

A menudo utilizamos la fruta que ha superado todas las líneas rojas de la blandura para hacer un batido fresquito con leche. Como son frutas ya muy dulces, no necesitamos añadirles azúcar, y dejándolo enfriar un rato en la nevera son un postre ideal para estos días calurosos de verano.

Pero hay otro postre perfecto y que también apetece mucho ahora: los helados. Hacía poco que habíamos probado esta receta de polos caseros de fruta que nos propone Marujismo y entusiasmados con nuestra compra de los moldes andábamos a la caza de nuevas posibilidades. Coincidió que teníamos un último yogur de los que hacemos en casa que teníamos que consumir antes de irnos unos días —como no tienen conservantes «sólo» duran alrededor de una semana—, así que no tardamos en urdir un plan.

La lista de la compra

  • 2 plátanos bastante maduros, incluso ése que da casi hasta asquete cuando lo pelas. Pero que sean plátanos, nada de bananas de imitación.
  • 2 yogures naturales y sin azúcar. No os vamos a exigir que sea casero, pero por lo menos que sea bueno y cremoso.
  • 2 cucharadas de cacao en polvo y sin azúcar.
  • Un poquito de canela en polvo.

El camino a la perdición

  1. Pelamos los plátanos con ternura y los ponemos en el vaso de la batidora.
  2. Añadimos ambos yogures enteros, las cucharadas de cacao y un par de toques de canela.
  3. Batimos bien hasta que quede un conjunto perfectamente uniforme. Repartimos la mezcla entre los recipientes de nuestra heladera y ¡al congelador!
  4. Pasadas unas cuantas horas —no seáis impacientes— tendréis vuestros polos de yogur y plátano al cacao.

El truco final

Cuando hacemos polos de frutas con mucha agua nos encontramos con el problema de que el zumo se separa en ocasiones de la pulpa y no queda un helado uniforme. Como el yogur es más cremoso y no tan líquido, en este caso ni los polvos de cacao o canela, ni la carne del plátano se decantan hacia el fondo, así que nos queda algo más parecido a un helado clásico y que combina de forma original el dulzor del plátano, la acidez del yogur y el toque amargo del cacao.

Anuncios

Un comentario sobre “Helado de plátano con chocolate”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s