Salmorejo de tomate y calabaza

Salmorejo de calabaza

«Al César lo que es del César»; antes de nada, tengo que decir que esta receta no es mía. De hecho, tengo un problema con las recetas que sí son mías, y es que varían tanto de una vez a otra que sería imposible ponerlas por escrito con los pasos de un manual de instrucciones. Esta la encontré en una revista del corazón que encontré abandonada hace no mucho mientras esperaba a que mamá saliera del fisio. Juro que pondría de qué revista lo saqué, pero me llevé solo las hojas de las páginas de cocina y ninguna trae referencias al nombre de la cabecera. Si averiguáis de quién es el original, hacédmelo saber; cuando probéis el resultado os daréis cuenta de lo mucho que se lo tenemos que agradecer. Comparto en cualquier caso la receta porque me parece fundamental que la Humanidad tenga acceso a la sabiduría que abre las puertas a esta delicia. Por eso, y porque no me gustan las revistas del corazón, qué demonios.

Así de entrada, la receta nos planteaba un ligero dilema moral en casa. Intentamos evitar en la medida de lo posible consumir frutas y verduras fuera de temporada sí, estamos así de locos, así que no nos gustaba tener que comprar tomates en pleno mes de marzo. Confieso que me pudieron las ganas de probar esta versión de una de mis cremas preferidas, pero tenemos una alternativa para evitarlo en el futuro: congelar la calabaza. Como en los viajes periódicos al norte nos traemos siempre provisiones de la huerta del tío Julio, ya hemos ido probando qué verduras pueden congelarse con buen resultado y cuáles no. La calabaza, sobre todo si es para consumirla en cremas o purés no tanto si es para hacer tiras o rodajas a la plancha es una de las que sí.

Vamos pues con la receta. Las medidas son adecuadas para 4 personas según el original; nosotros nos lo cenamos todo entre 3. Vosotros sabréis el hambre que tenéis.

La lista de la compra

  • 6 tomates pera.
  • 400g de calabaza (pesados una vez pelada).
  • ½ pimiento verde.
  • 1 cebolleta.
  • 1 diente de ajo.
  • 50g de almendras tostadas.
  • 25g de pipas de calabaza tostadas.
  • 2 ó 3 rebanadas muy finas de pan por persona.
  • Aceite de oliva.
  • 10ml de vinagre.

Diría que los profesionales recomiendan siempre tomates pera a la hora de hacer salmorejo. Nosotros somos unos «vivalavirgen» y nos conformamos con cualquier tipo si no encontramos pera. Esta vez echamos mano de tomate en rama y quedó la mar de rico.

Es recomendable que las almendras y las pipas estén peladas. Pasaremos el resultado final por un chino o pasapuré, pero si ya de entrada eliminamos todas esas pieles tan fibrosas, mucho mejor.

El camino a la perdición

  1. Corta la calabaza pelada en dados y cuécelos al vapor durante 3 minutos. Cuando estén listos, déjalos enfriar a un lado.
  2. Precalienta el horno a 180º mientras dispones sobre la bandeja un papel de horno. Coloca las rebanadas de pan separadas y rocíalas con aceite de oliva. Si no tienes un spray, puedes pintarlas también con una brocha de cocina o con lo que tú mejor te apañes. Cuando el horno esté a punto, asa el pan durante 5 minutos o hasta que veas que las tostas toman un color dorado como en la foto. El tiempo dependerá de tu horno, de la altura de la bandeja y de lo gruesas que hayas hecho las rebanadas (cuanto más finas, mejor).
  3. Lava y corta en trozos grandes el pimiento, la cebolleta y los tomates. Coloca todo junto con el ajo pelado en un bol y añade la calabaza ya fría, las almendras, el vinagre, 100ml de aceite y una pizca de sal. Pásalo todo por la batidora hasta que quede lo más fino posible.
  4. A mí me gusta el salmorejo «grueso», pero en general queda más fino si pasas la crema por un chino o pasapuré. En este caso es aconsejable porque incluimos verduras crudas y frutos secos que pueden dejar demasiadas fibras o incluso algún trozo que haya esquivado con habilidad las cuchillas de la batidora.
  5. Deja que la crema se enfríe bien en la nevera un par de horas y sírvela decorada con un poquito de buen aceite de oliva, las pipas de calabaza y las tostas que has preparado para cada uno.

El truco final

Os puede parecer una tontería poner el horno para tostar solo 4 rebanadas finitas de pan. No lo es. Lo que es es un derroche, pero no una tontería. El sabor de esas tostas de pan con aceite de oliva es de lo mejor de la receta.

Anuncios

5 comentarios sobre “Salmorejo de calabaza”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s