La triste guardería

Si papá no leyera tanto

Debería dejar de leer. Si no leyera tanto, no habría conocido el «método Estivill». Si leyera menos, no habría entrado en contacto con pedagogías alternativas ni sería consciente de que se pueden hacer las cosas de otra manera. Si me limitara a aceptar las circunstancias como nos vienen dadas, no tendría una impresión tan clara de que los periodos de adaptación de las escuelas infantiles «de toda la vida» no son sino la versión extendida de las instrucciones del doctor Estivill.

O quizá sí, quién sabe. Porque yo ya sabía que no quería que mi hija llorara. Ya sabía que no quería dejarla en la guardería. Lo que no sé es por qué tanta gente se resiste a darse cuenta de que algo está muy mal cuando la educación de nuestros hijos empieza tantas veces en un mar de lágrimas y en abrazos aterrorizados con cada vuelta a casa. ¿De verdad os parece normal? ¿De verdad no somos capaces de encontrar una forma mejor de organizarnos? ¿De verdad no podemos hacerles más fácil la entrada en la escuela? No me lo creo.

Anuncios

Un comentario sobre “Si papá no leyera tanto”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s